En las Idus de marzo (15 de marzo) del 44 a.C. fue asesinado Julio César dentro de la Curia.
“Cuando se sentó, los conspiradores se acercaron a él como para rendirle homenaje e inmediatamente Cimbro Tulio, que se había encargado de dar la señal, se le acercó como para pedirle algo, y como César le negaba con un gesto y mostraba que quería posponer ese asunto para otro momento, lo agarró por la toga en ambos hombros y mientras le gritaba “¡Pero esto es violencia!” uno de los dos lo hirió en el rostro, justo debajo de la garganta.
Cuando se dio cuenta de que lo atacaban por todas partes con los puñales levantados, se envolvió la cabeza con la toga para caer con más dignidad.
Fue atravesado por 23 heridas.
Se dice que, dirigiéndose a Marco Bruto* mientras este se lanzaba sobre él, exclamó “¡Tú también, hijo mío!”
Casi ninguno de sus asesinos sobrevivió más de 3 años y ninguno murió de muerte natural, todos fueron condenados y perecieron en diferentes circunstancias, algunos en naufragios, otros en batalla; algunos se quitaron la vida con el mismo puñal con el que habían profanado el cuerpo de César.”
* Hijo adoptivo de César ya perdonado por su traición durante el enfrentamiento contra Pompeyo
Cayo Svetonio Tranquilo (primera mitad del siglo II d. C.
“Vidas de los Césares”
trad. de Settimio Lanciotti


1 comentario
Es sind nicht die ‚Ideen‘ des März sondern die ‚Iden’ des März!!