Matériaux et fabrication

Matériau: Marmo di Carrara

Technique: Scolpito e rifinito a mano

Fabriqué en: Italie

Dimensions et poids

Hauteur: 26 cm

Poids: 5 kg

Description

La Cabeza de Caracalla esculpida en Mármol de Carrara es una réplica precisa de la obra original, que hoy se conserva en el Museo Arqueológico de Nápoles.

Es un homenaje a uno de los emperadores más enigmáticos de la historia romana. Tallada en Mármol de Carrara, esta escultura reproduce fielmente los detalles del rostro severo de Caracalla, conocido por sus reformas militares y la construcción de las famosas Termas de Caracalla.

Esta pieza es perfecta para los apasionados de la historia y el arte clásico.

Características

Material: mármol de Carrara, tallado y acabado a mano
Dimensiones: alt. 26 cm
Peso: aproximadamente 5 kg
Color: mármol blanco con vetas grises
Producción: producido en Italia

Al tratarse de un material natural trabajado a mano, el producto podría presentar ligeras diferencias respecto a las imágenes.

Curiosidades históricas

Caracalla fue emperador romano desde el 198 hasta el 217 d.C.

Es recordado por su carácter controvertido y a menudo cruel. Una de sus realizaciones más duraderas fue el Edicto de Caracalla (Constitutio Antoniniana) del 212 d.C., con el que concedió la ciudadanía romana a todos los hombres libres dentro del Imperio, un acto que tuvo profundas implicaciones sociales y económicas.

Caracalla también es conocido por haber encargado las famosas Termas de Caracalla en Roma, uno de los complejos termales más grandiosos de la antigüedad, equipado con piscinas, gimnasios y bibliotecas, diseñado para acoger a miles de ciudadanos y ofrecer un lugar de ocio y bienestar.

Este complejo testimonia su ambición y deseo de dejar una huella duradera en la historia de Roma. Sin embargo, Caracalla también es recordado por su brutalidad. Se dice que mató a su hermano Geta, con quien debía compartir el poder, y persiguió ferozmente a sus detractores, ganándose así la reputación de emperador despiadado.

Se convirtió en un personaje temido y odiado, y su vida terminó trágicamente: fue asesinado por sus propios soldados durante una campaña militar en Oriente.

Mantenimiento

Para preservar la belleza de la escultura, se recomienda limpiarla delicadamente con un paño suave y seco. Evitar detergentes agresivos; si es necesario, usar solo agua tibia y jabón neutro, secando inmediatamente la superficie para prevenir la formación de manchas.